Mostrando entradas con la etiqueta Programas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Programas. Mostrar todas las entradas

Programa: Velada Clásico-Romántica


I


Franz Schubert (1797-1828)
-Originaltänze

Mauro Giuliani (1781-1829)
-Pastorale a due voci

Mauro Giuliani (1781-1829)
-4 Ariette
Ombre amene
Fra tutte le pene
Quando sará quel di
Ad altro laccio

Vincenzo Bellini (1801-1835)
-Fantasía sobre dos motivos de “Il Pirata”
Arr.: F. Carulli (1770-1841)
Introduzione
Larghetto
Cantabile con variazioni
Largo
Allegretto


II

Mauro Giuliani (1781-1829)
-3 Lieder
I. Abschied
II. Lied aus der Ferne
III. Abschied

Giaccomo Rossini (1792-1868)
-La Cenerentola
Arr.: I. H. C. Bornhardt (1774-1840)

Fernando Sor (1778-1839)
-Seguidillas con guitarra
Cesa de atormentarme
De amor en las prisiones
Cómo ha de resolverse
Muchacha, y la vergüenza
Si dices que mis ojos
El que quisiera amando

Franz Schubert (1797-1828)
-Der Hirt auf dem Felsen (El pastor en la roca)

Notas al programa: Velada Clásico-Romántica


Antes del siglo XX, la música sólo podía ser disfrutada en el momento justo de su interpretación ya que no existían medios sonoros de reproducción. Debido a esto, la posibilidad de escuchar gran cantidad de obras era reducida, sobre todo de música para grandes conjuntos instrumentales.

Es por ello que desde el siglo XVI al XIX han existido siempre transcripciones de todo tipo tanto para músicos aficionados como para especialistas. Sin este arte de la transcripción, gran cantidad de música no habría sido conocida durante estos siglos. En el Renacimiento y el Barroco, la adaptación de música vocal a la vihuela, el laúd, etc., además de un ejercicio pedagógico, supuso un enriquecimiento musical enorme que permitió explorar unos terrenos poco transitados por los compositores vocales de la época.

Ya en en los siglos XVIII y XIX, las veladas en casas y palacetes se sirvieron tanto de composiciones originales como de transcripciones para piano, guitarra y pequeños grupos de cuerda y viento, que junto con los cantantes, desempeñaron una función similar a la de las grabaciones en los siglos XX y XXI, difundir por multitud de hogares de pequeñas ciudades repertorios difíciles de escuchar en versión original, dado que en numerosas ocasiones necesitaban de montajes complicados con la participación de muchos músicos.

Obras vocales de los guitarristas M. Giuliani y F. Sor conforman este programa junto a piezas de célebres músicos como F. Schubert, V. Bellini y G. Rossini, transcripciones o adaptaciones, algunas de ellas realizadas por músicos del momento como Carulli o Bomhardt, con el fin de ser interpretadas, y por tanto escuchadas por personas sin acceso a grandes eventos.

Programa: El arte de la transcripción


I

Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791)
-Quintetto - Arr.: Ferdinando Carulli (1770-1841)
Allegro
Allegretto


Vincenzo Bellini (1801-1835)
-Fantasía sobre dos motivos de “Il Pirata” - Arr.: Ferdinando Carulli (1770-1841)
Introduzione
Larghetto
Cantabile
Largo
Allegretto


Giacomo Meyerbeer (1791-1864)
-Divertimento sobre motivos de “Los Hugonotes” - Arr.: Ferdinando Carulli (1770-1841)
Romance
Orgie
Presto



II

Fernando Sor (1778-1839)
-Variaciones op. 9 sobre la “Flauta Mágica” de Mozart


Joseph Haydn (1732-1809)
-Sinfonía - Arr.: Ferdinando Carulli (1770-1841)
Adagio
Final


Giaccomo Rossini (1792-1868)
-La Cenerentola - Arr.: I. H. C. Bornhardt (1774-1840)


Notas al programa: El Arte de la Transcripción

Antes del siglo XX, la música sólo podía ser disfrutada en el momento justo de su interpretación ya que no existían medios sonoros de reproducción. Debido a esto, la posibilidad de escuchar gran cantidad de obras era reducida, sobre todo de música para grandes conjuntos instrumentales.

Es por ello que desde el siglo XVI al XIX han existido siempre transcripciones de todo tipo tanto para músicos aficionados como para especialistas. Sin este arte de la transcripción, gran cantidad de música no habría sido conocida durante estos siglos.

En el Renacimiento y el Barroco, la adaptación de música vocal a la vihuela, el laúd, etc., además de un ejercicio pedagógico, supuso un enriquecimiento musical enorme, ya que permitió explorar unos terrenos poco transitados por los compositores vocales de la época.

Ya en en los siglos XVIII y XIX, las transcripciones para piano, guitarra o pequeños grupos de cuerda y viento, desempeñaron una función similar a la de las grabaciones en los siglos XX y XXI. Sirvieron para difundir por multitud de hogares de pequeñas ciudades repertorios difíciles de escuchar en versión original, dado que necesitaban de montajes complicados con la participación de muchos músicos.

Por todas estas razones guitarristas como Giuliani, Carulli, Bornhardt o muchos otros, realizaron transcripciones de multitud de piezas del momento para que pudieran ser interpretadas, y escuchadas por las personas sin acceso a los grandes eventos.